Miso: la sopita de enfermo vegetariana

Comida, Recetas
Receta de Sopa de miso vegetariana

A veces es necesario un caldito para recuperar el ánimo y las fuerzas, sobre todo si una gripa te ha golpeado particularmente fuerte o estás enfermo de otra cosa. Ayudan a hidratar bastante bien, son sabrosos, no requiere ningún esfuerzo comerlos si no tienes fuerzas ni para masticar algo y se digieren fácil. El clásico en mi casa es de pollo con papita y zanahoria en cubos. Pero si eres vegetariano, la sopita de pollo deja de ser una opción, ¿no? Aquí un buen reemplazo, la sopa de miso.

Este caldo vegetariano no le envidia nada y que es rico hasta en las noches frías en que no tienes ganas de cocinar mucho pero sí te gustaría algo reconfortante. Hidrata, tiene proteína y te ayuda a fortalecerte. Aún si no eres vegetariano es delicioso y vale mucho la pena. Vamos a comenzar con la base de esta receta vegetariana fácil y al final te pongo un par de ideas de cosas que le podrías agregar para que fuera algo más sustanciosa.

Miso: receta sopa de enfermo vegetariana con tofo y wakame

Ingredientes para esta comida vegetariana

  • Miso
  • Limón
  • Algas wakame (no tantas, recuerda que se hidratan y crecen un montón)
  • Tofu
  • Cebolla larga
  • Chile (opcional, pero en México me insistieron con que combatía la gripa)

Miso: receta sopa de enfermo vegetariana con tofo y wakame, ingredientes

Procedimiento para la sopa de miso

La receta es sencillísima:

  1. Pones agua a calentar. Le agregas una cucharada de miso grande y la vas disolviendo. No es necesario que hierva, a menos que la quieras súper caliente. Le puedes echar un poco más si pruebas y lo sientes un poco insípido o poner algo más de agua si por el contrario te parece muy fuerte el sabor. Acuérdate, tú regulas los sabores, buscas el equilibrio y sigues tu propia receta, que se adapte a tu gusto. A mí me gusta más bien fuerte, pero ve midiendo la primera vez.
  2. Pon un poco de algas. Es mejor que pongas pocas y luego agreges más, porque al hidratarse crecen muchísimo, entonces no vayas echando de a manotadas.
  3. Mientras tanto, corta el tofu en cubos y agrégalo cuando veas que las algas ya están hidratadas. Realmente no necesitas cocerlo, solo dejarlo en la sopa de miso al fuego lo suficiente para que esté caliente.

Mientras calienta la sopa…

  1. Pica un poco de cebolla larga, mejor todavía si puedes combinar con un poco de la parte verde bien lavada.
  2. Parte un limón
  3. Si vas a usar, pica el chile. Puedes usar uno verde o rojo fresco, o chiles de arbol deshidratados. Si solo quieres un poco el sabor porque no aguantas tanto el picante puedes partirlo por la mitad, quitarle las semillas y agregarlo a la sopa entero mientras la calientas. Luego lo sacas cuando vayas a servir.

Para servir el caldo vegetariano

  1. Puedes agregar la cebolla a la sopa y dejarla hervir un momento o, si prefieres, servir y agregar ahí la cebolla picada. Como tú prefieras. Yo agrego la parte blanca y la dejo cocinar un poco y la verde cuando ya la voy a servir.
  2. Sirve y agrega un toque ácido con el jugo de limón y, si lo quieres, el chile.
  3. Disfruta envuelto en una mantita y siéntete mejor. O sino estás malito, igual difruta la cena rápida que acabas de hacer.

Variaciones para esta receta de sopa vegetariana

Porque siempre es bueno tener opciones, ¿no?

  • También puedes poner una combinación de diferentes verduras, como calabacín, zanahoria, pimentón (en julianas), champiñones y brócoli (en cuartos), habichuelas… Las que no aconsejaría serían las que se deshacen fácil, como el tomate rojo.
  • Si quieres hacer que la sopa de miso sea más consistente, puedes poner algunas pastas de arroz, cociéndolas en el caldo según las indicaciones del paquete.
  • Si tienes a mano unos wontons (por ejemplo, de los que venden congelados) podrías agregarlos a la sopa y cocerlos ahí.
  • Cambia el tofu regular por uno ahumado o de los que vienen de sabores (hay uno con chile que me gusta bastante)
  • Por último, si no te gusta el tofu y no eres vegetariano, no lo agregues. Puedes reemplazarlo, por ejemplo, con camarones o calamar, que se podrían cocer en el caldo (ahí sí déjalo hervir el tiempo suficiente) o con cubitos de pollo.

Como puedes ver, si le agregas las verduras y la pasta, ya tienes ahí una cena o un almuerzo completo y equilibrado. La puedes dejar más sencilla si es solo un acompañamiento, incluso dejando el tofu de lado si ya tienes otra proteína en tu plato.

¿Qué tal te suena esta sopa de miso?

A mí, que acabo de volver a Bogotá y la encuentro más helada de lo que recordaba, me da ganas para pasar el frío… Puede que la haga esta noche. ¿Le agregarías algo más?

Si quieres probar otras recetas, te recomiendo las pastas con pesto de bróculi y queso de cabra si buscas una comida, cena o almuerzo vegetariano. Si quieres algo dulce para entre las comidas, las barras de avena con mantequilla de maní y chocolate.


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1 Comment

  • Reply
    andresardila
    03/08/2016 at 3:15 pm

    “Puede que la haga esta noche”.
    Me invitas?

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