La vida sigue

Estilo de vida

No escribo nada desde hace más de dos meses. Ahorita estaba hablando con Fer sobre qué escribir y cómo retomar el blog, porque después de una pausa siempre me queda más difícil que cuando he estado más juiciosa. No sé si debería saludar o dar explicaciones o algo, porque no es por falta de ideas (las hay), sino por romper el silencio. Y entonces pensé que, con todo y que no he escrito, la vida sigue. Me pareció un buen título.

Entonces, la vida sigue. ¿Qué ha pasado con la tuya?

Scotish Terrier con balón de fútbol

Gaspar, el compañero fiel y refunfuñón por más de diez años.

Por aquí ha habido trabajo nuevo (!!), trámites migratorios eternos a los que aún no les vemos final, más trabajo, recibir la quincena, hacer súper, tratar de ahorrar, un tráfico espantoso, la rutina monótona que va desesperando, estar con Fer, dejar atrás por fin la parte de relación a distancia que iba y venía. Eso es lo básico. Aparte, ha habido pérdidas feas. Temblores. Sustos. Terremotos Cosas bonitas, como una boda. Y aniversarios. Computadores dañados. Conocer gente. Ser Frankenstein por un día y Jenny Gump por otro.

Terremoto de México 19 septiembre

Una foto de Fer, de cuando salió a ayudar en las brigadas el 20 de septiembre.

En ese párrafo se resume de forma muy sucinta mi vida los últimos dos, tres meses. Porque el hecho es que, así haya eventos traumáticos o eventos felices, a la larga nada se detiene y cuando te das cuenta ya ha pasado un mes, dos meses, y no sabes cómo porque al principio no creías que ibas a volver a funcionar bien. Pero el tiempo cura de a poquitos. Todo sigue, listos o no, preparados o no. Mañana seguro que amanece y te levantas de la cama.

En realidad, no he escrito en parte porque llegué con un colchón de entradas para las primeras semanas en las que esperaba adaptarme al nuevo trabajo y, cuando terminó, mi computador se dañó irremediablemente. Al punto en que ni siquiera lo reciben como parte de pago de uno nuevo y dependo del de Fer para escribir o hacer algo. Y es algo incómodo, porque no tengo todas las fotos ahí, y en general funciona un poco distinto. Poco a poco me acostumbro a usar Windows de nuevo.

Hacer muecas en pareja

Aparte de eso, ahora mi horario es… no es el peor, pero llego al menos una hora más tarde a la casa que cuando estaba en la práctica, lo que hace sentir las noches más cortas, con lo que hay que hacer en ellas. Y encima, una vez entras a una rutina y por fin comienzas a estar más o menos cómodo… romperla de nuevo es difícil.

Como ves, no es que tenga una excusa realmente válida. Pero aquí estoy de nuevo. En instagram, más o menos.

Se me han ocurrido varias cosas de las que escribir, muchas de ellas relacionadas con el trabajo, porque es donde paso ahora casi diez horas al día, pero también otras relacionadas con todo lo que ha pasado estos meses. Para ser tan pocos, han estado bien cargados. Hoy no profundizo en nada, porque no lograría hablar bien de nada en concreto y sería todavía más un popurrí de lo que ya es esta entrada. Espero que, ahora que estoy escribiendo un poquito de nuevo, no se me olviden.

En mi ausencia, tengo que aceptar que al blog le ha ido bien, se ha defendido solito sin ayuda de nuevas entradas y el mes pasado es el que más visitas ha tenido, casi cien personas al día. Para que te hagas idea de la mejora, entre enero y mayo nunca superó las 20 personas/día. Poco a poco el SEO demuestra que sí da resultados. Vamos a ver si, con el tiempo que le dedique ahora, mejore todavía más.

Entonces… ¿cómo va tu vida?

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