Cómo elegir entre dos ofertas de trabajo

Estilo de vida

¡Te felicito! Por fin parece que tu búsqueda ha llegado a su fin y tienes ofertas laborales. Vas a dormir tranquilo, seguro de que todo el trabajo de arreglar la hoja de vida, adaptarla a cada empresa que la enviabas, las entrevistas y todo por lo que pasaste valió la pena. Por fin. Pero ahora no sabes cómo elegir entre tus ofertas de trabajo. Sean dos, tres o incluso si quieres comparar una sola oferta contra la alternativa de seguir en casa, estudiar o independizarte, lo cierto es que es hora de analizar qué es lo que vas a hacer de ahora en adelante laboralmente. ¿Cómo hacerlo? En esta entrada te lo explico con todos los detalles, dándote el ejemplo de mi caso y diciéndote exactamente cómo adaptarlo al tuyo.

Si quieres, un poquito de contexto antes:

Hace algunas semanas, cuando por fin estaba terminando mi búsqueda de trabajo, llegué a un punto en el que era posible, si bien no completamente probable, que tuviera dos ofertas de empresas completamente distintas para dos trabajos que diferían por completo. En ese punto, llevaba ya semanas tensionantes llenas de ansiedad, porque lo cierto es que ya se me estaba acabando el tiempo. La visa vencía, tenía el pasaje de regreso a Colombia y sabía que una vez allá sería muchísimo más difícil conseguir empleo en México. De esas situaciones que en verdad no quieres cuando por fin tienes libertad de estar con la persona que quieres (si superas el desafío de la visa de trabajo) y puedes dejar atrás definitivamente la parte de relación a distancia. Lo único que se perfilaba como una opción era ser recepcionista en un hotel sin nombre, un trabajo que de pensarlo me daban ganas de llorar.

Y de repente, en el lapso de una semana, tuve entrevistas en dos empresas diferentes, dos en cada una. En ambas me dijeron que ese era todo el proceso, por lo que ya solo quedaba esperar la respuesta. No había nada más que pudiera hacer en ninguna de las dos y por un par de días pude jugar un poquito con la idea de que me llamaran de las dos diciendo que me aceptaban. Con cada día que no llamaba ninguna, claro, se me iba yendo el mundo abajo, pero para cuando supe de una ya tenía claro cuál era mi elegida, si se daba todo. Tuve la suerte de que fue la que llamó.

Ahora sí, ¿listo? Busca café, papel y lápiz.

cómo elegir la mejor oferta laboral

Ejercicio para elegir entre dos o más ofertas laborales

¿Cuál fue mi ejercicio para elegir entre dos posibles ofertas de trabajo? Digamos que tres ofertas, para meter la de recepcionista: opciones A, B y C. ¿Cómo podrías hacerlo tú, si ambas parecen tener ventajas gigantes? Es posible que sea obvio, pero lo primero que hice fue ver las ventajas y desventajas de cada empleo, dividiéndolas en categorías comparables, porque es lo que te decían en el colegio cuando aprendías a contar. Quieres comparar peras con peras y manzanas con manzanas

Te voy a mostrar mi proceso, omitiendo los detalles de las empresas, para que puedas hacer algo similar para tu caso. En cada aspecto voy a subrayar a la, o las, opciones ganadoras. Haz el ejercicio sobre papel con tus opciones, siendo duro y crítico en cada punto.

Cargo

Aquí quieres ver si es un reto, si tienes algo de experiencia relacionada, si se alinea con lo que crees en la vida. Si no lo odias. Mira tu instinto, también y en todo momento.

  • Opción A: diseñar paquetes turísticos, de los que vas a comprar a una agencia. Relacionado con mi carrera, tiene todo que ver con la experiencia que he tenido en… la vida. Con todo lo que he viajado. Barato, no tan barato, rápido, por meses… Podría tomar todo lo que conozco, lo que sé que es bueno y no en un viaje, y llevarlo a la práctica para que más gente viaje, tenga grandes experiencias y sea feliz. Aparte, combina lo analítico y numérico con aspectos más cualitativos. Eso es un punto extra. (Ten en cuenta cosas que te parecen un plus en sí mismas)
  • Opción B: e-commerce puro, tratar con los vendedores en diferentes canales, guiar a fotógrafos para los catálogos en línea. Relacionado con toda la parte de mercadeo digital, para la que he estudiado mucho por mi cuenta en ratos libres (y que pongo en práctica aquí en el blog) y que daba pie a un mundo mucho más amplio que el del turismo, que en medio de todo es reducido. Tenía la parte analítica y numérica, la parte estética y la parte de lo digital, que me llama mucho la atención. Sonaba como un reto enorme pero súper satisfactorio si lo lograba llevar a cabo. Y la empresa me encanta.
  • Opción C: saludar a la gente y decirle cuál es su cuarto. En teoría, si me aguantaba al menos nueve meses ahí, podía comenzar a ascender, lentamente, en la jerarquía hotelera. En verdad, sigo sin verle tanto lado positivo porque nunca he querido trabajar en un hotel.

Horarios

Mira si el compromiso de un mal horario se ve compensado con algo maravilloso en otro aspecto, como que es el punto de partida para tu carrera, te pagan lo suficiente para compensar el esfuerzo o algo así. Seguramente vas a tener una hora de almuerzo en la que compartir con tus nuevos compañeros (¡hazlo!), pero si quieres más ideas de qué hacer en ese tiempo, aquí te las paso.

  • Opción A: 8,5 horas al día, de lunes a viernes. Tendría que hablar con mi jefe para definir la hora de entrada y de salida. No está mal y suena razonable.
  • Opción B: un gran misterio que prometía trasnochar, según me dijeron en la entrevista, y la alta probabilidad de que me llamaran algunos fines de semana. Sin embargo, por el cargo, valía la pena el sacrificio por un par de años. Prometía ser una experiencia buenísima.
  • Opción C: seis días a la semana en turnos matutinos, vespertinos o nocturnos de 8 horas. El día de descanso sería entre semana.

Salario

El salario es importante, y por lo menos debería cubrir todos tus gastos y permitirte ahorrar al menos un poco cada mes. Sin embargo, eso no quiere decir que más dinero sea siempre mejor. ¿Estás sacrificando otro empleo, con un menor sueldo, pero que te haría más feliz y te haría sentir más pleno? Revisa si vale la pena. A veces, un compromiso económico vale la pena por una mayor tranquilidad y por poder desarrollarte en el campo que quieres.

  • Opción A: la oferta (con la que hice mi análisis mental) era de X, que era apenas un poco más que la opción C del hotel pero con grandes ventajas de horario y felicidad.
  • Opción B: como 2,5X. Era una maravilla y un atractivo enorme.
  • Opción C: X

Vacaciones

En México es un tema delicado, al menos para mí. Por si no vives en México, te cuento: el primer año tienes derecho a 6 días de vacaciones, que van subiendo año a año a medida que acumulas antigüedad en una empresa. Por eso, cualquier día asegurado adicional me parece un regalo.

  • Opción A: dos semanas desde el primer año (!).
  • Opción B: lo de ley.
  • Opción C: lo de ley.

Prestaciones varias

Aquí entra todo lo adicional que te pueda ofrecer una empresa, probablemente con las vacaciones. Yo las saqué por lo delicadas, pero de pronto para tí hay otra subcategoría que valga la pena resaltar. El común denominador entre mis opciones era descuentos, pero realmente en este campo era el único en el que la opción del hotel sobresalía un poco por el seguro médico y el fondo de ahorro. La opción B era terrible en este campo, así en el salario y el cargo hubiera sido maravillosa.

  • Opción A: vales de despensa, bonos adicionales por algunos eventos personales (boda y cosas así), descuentos en algunas tiendas departamentales y en viajes. Las prestaciones de ley, a partir del año 2, aumentan anualmente.
  • Opción B: lo de ley, más descuentos en la tienda de 40%.
  • Opción C: lo de ley, más descuentos en las empresas de la cadena, un fondo de ahorro bastante bueno, comidas en los turnos que trabajara y un seguro médico de gastos mayores. Lo de las comidas era “normal” por ser un hotel, pero lo más seguro es que no te las den. Para ahorrar un poco, puedes llevar tu almuerzo (¿qué tal tres opciones de ensaladas ricas?).

Contratación

Piensa en la seguridad que te puede ofrecer si la contratación es directa o no. Para mí, fue un factor de peso el que la opción A fuera directa y la B con outsourcing, porque sentía que por temas de visa los de la A podían echarme más la mano y que a largo plazo era más estable. Aparte, creo que tiene una relación directa con las prestaciones superiores.

  • Opción A: directa.
  • Opción B: outsourcing.
  • Opción C: directa.

Química

¿Qué tal te llevaste con la persona que te hizo la entrevista? ¿Con quien hizo la siguiente? ¿Qué sensación te dio el ambiente de la oficina por lo poco que alcanzaste a ver durante la entrevista? Esas son cosas importantes que van a influir en cómo te sientas día a día. Si desde el momento en que conoces un lugar te sientes incómodo, es poco probable que eso vaya a cambiar radicalmente una vez tengas que pasar la mayor parte de tu día entre esas paredes. Analízalo bien. Si es solo una cuestión de “me siento cómodo, pero la oficina es fea”, aquí te digo cómo hacer para que la alegres un poco y te sientas más animado y productivo. Y si necesitas ideas para poder relajarte después del trabajo, también tengo ideas para que puedas hacerlo todos los días.

Reputación y solidez de la empresa

Para ponerte un ejemplo evidente: si una de las oferta fuera de, digamos, Odebrecht, la habría declinado no más saber de quiénes se trataban en la llamada para concertar la entrevista. Más allá de eso, ten en cuenta que la empresa vaya en línea con algo de lo que crees, o por lo menos no directamente en contra (por ejemplo, si eres vegetariano tal vez lo tuyo no sea trabajar en una empresa de carnes).

  • Opción A: empresa con trayectoria de décadas y décadas y presencia en varios países.
  • Opción B: empresa con trayectoria más amplia aún que la anterior, con presencia en todo el mundo y con una filosofía de marca que resuena en mí y me llama mucho la atención.
  • Opción C: igual que la primera, aunque con una presencia mayor a nivel mundial.

Oportunidad de crecimiento

En las tres empresas me dijeron que era tan alta como yo quisiera, si demostraba que lo valía. En cualquier caso, pregunta en las entrevista. Puede ser la diferencia entre quedarte estancado en un cargo sin futuro o evolucionar, reinventarte y aprender en la misma empresa.

El veredicto

Si me guío estrictamente por quién “ganó” en cada aspecto, el puntaje sería algo así:

  • Opción A: 6.
  • Opción B: 4.
  • Opción C: 3.

Lo que me diría que, objetivamente, la opción A sería la más lógica. Le podrías incluso asignar más peso a algunos aspectos. Por ejemplo, si para ti el cargo es importantísíimo y el horario ni te va ni te viene, omite el horario o asígnale puntaje doble a la opción A.

Con todo y eso, puede que tengas un resultado como el que te acabo de mostrar pero tu intuición, tu estómago y tu corazón te dicen que la opción B es la indicada. En ese caso, te diría que hablaras con gente de tu confianza (mejor amigo, pareja, hermana, papás…) y recogieras opiniones. Mira qué piensan. Decide si seguir tu intuición. Yo lo haría, porque a veces es más sabia que los ejercicios racionales que hacemos en un esfuerzo de analizar y tomar distancia.

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